27 agosto, 2015

The Dark Knight

Por Leo Castillo

No puedo permitirme el lujo de dejar pasar esta admirable versión de Batman sin transcribir algunos de sus memorables momentos -y no me refiero a la ingrávida elación de mi ánimo viendo al re chulo murciélago planear con gracia milagrosa entre los rascacielos de Hong Kong. Durante una tenida con Héctor Cabarcas y Jorge Mario Sarmiento Figueroa -de La Cháchara, espacio radial originado en Barranquilla, Col.- éste promovió que el Guasón de The Dark Knight aventajaba al encarnado por Jack Nicholson. Estimé que Sarmiento, si no estaba ebrio ya, no lo estaba igual en sus cabales. Cautamente quise reservarme la venganza de su herejía hasta tanto viera la interpretación de Heath Ledger. Ahora, mohíno, admito que, si bien no pondré a Ledger por encima de mi Nicholson, lo tendré ya para siempre a la par de mi anterior Guasón predilecto, consintiendo, ¡ay!, que mi nuevo Guasón se expresa con palabras acaso más a la altura del criminal requerido para el crimen considerado como una de las bellas artes, fortuna con que acaso no contó el enemigo de Batman -encarnado antes por Michael Keaton. Ofrezco, pues, con emocionado agradecimiento, esta transcripción in memoriam Heath Ledger. 


"Hay hombres que no buscan nada lógico (...), no puedes comprarlos, intimidarlos, convencerlos ni negociar con ellos. Hay hombres que sólo quieren ver arder el mundo." (Alfred a Batman.)

"No está siendo un héroe: el busca algo más."

"Adoro este trabajo, ¡lo adoro! (...)  Te necesitan ahora. Pero, cuando yo muera, te van a hacer a un lado, como a un leproso (...) ¿Quieres que te cuente por qué uso una navaja? Las pistolas son rápidas, no alcanzas a saborear todas... esas... emociones. Y es que, en sus últimos momentos, las personas muestran su verdadera cara. Así que, en cierto modo, conocí mejor a tus amigos de lo que tú los conociste... ¿quieres que te diga quiénes eran los cobardes? (...) Adoro la dinamita, la pólvora y la gasolina. Te digo qué es lo que tienen en común: que son baratas (...) Sólo les importa el dinero: esta ciudad merece una mejor clase de criminal (...) ¿Por qué no te cortamos en pedacitos y te echamos a los perros? Y así verás qué tan leal es realmente un perro hambriento (...) Te digo algo: no quiero que haya resentimiento entre nosotros, Harvey (...) ¿En serio parezco alguien que... planea? ¿Sabes lo que soy? Soy un perro siguiendo autos, no sabría qué hacer si los alcanzo. No, yo sólo hago... cosas. La mafia tiene planes, los policías tienen planes, Gordon tiene planes, ¿entiendes? Son conspiradores, siempre tratan de controlar sus tristes mundos (...) Los conspiradores te pusieron donde estás. Tú eras de ésos... tenías planes... ¡mira cómo te dejaron! (...) Nadie se da por enterado cuando todo va de acuerdo al plan, aun cuando el plan sea espeluznante. Si mañana le digo a la prensa (...) que un convoy de soldados va a explotar, no van a alterarse, porque todo es parte de un plan. Pero cuando digo que un insignificante alcalde morirá, ¡todo el mundo pierde la cabeza! Soy un agente del caos. ¿Te digo algo sobre el caos? Es miedo." (El Guasón a Harvey Dent.)

"Con la magia del diesel y el nitrato de amonio, estoy listo para hacerlos volar, hasta las nubes." (El Guasón)

"¿Qué intentas demostrar, que en el fondo de todo son iguales que tú? ¡Estás solo! (...) La locura es igual que la gravedad: sólo necesitas un empujón" (El Guasón a Batman.)

"La única moralidad en un mundo así es el azar: imparcial, sin prejuicios (...) A veces la verdad no basta" (Harvey Dent.)


"Él no es un héroe. Es un guardián silencioso. Un caballero de la noche." (James Gordon.)

08 julio, 2015

Miller: Cartas a Annaïs Nin

    Selección a cargo de Leo Castillo

   Esta semana acabo de leer Henry Miller -Cartas a Anaís Nin (Edición de Gunther Stuhlmann; Bruguera, 1983), de cierto una "exploración de salvaje lirismo" (Stuhlmann.) Como tantos tenía, antes de esta experiencia, a Miller por un sujeto sensual, obsceno, bohemio, irresponsable, un vago... ¡Oh, sorpresa! La imagen que develan estas cartas es la de un espíritu delicado, culto y dado a un rigor y disciplina admirables, aunque informal, de hecho un cumplido self-made man.
   He querido entresacar de esta edición algunos pasajes, inicialmente, para mi uso personal. Ahora decido compartir esta selección, estimando que reflejan, por un lado, el carácter, expectativa estética, afanes y grandeza así artística como humana del autor norteamericano y que, acaso, alguno de entre los ociosos que leen mis notas pueda de ellas derivar algún dato revelador, devengar algún particular incremento para su cofre de gemas de la literatura y aun del pensamiento. Por otro lado, me parece, éstas que doy dejan ver, como a través del ojo de una cerradura, a la silenciosa destinataria de estas valiosas cartas y la elaborada construcción de la ejemplar amistad entre dos excelentes artistas. Transcribo, pues, mi selección personal.

De la Introducción:

"Editó él mismo algunos de sus escritos. (Muchos de sus amigos, Anaïs Nin incluida, apelaron más tarde a esta honorable práctica literaria.)
"June comenzó a venderlos de puerta en puerta, en cabartes y night-clubs.
" (...) 'no escribiría una obra de ficción: compuse un documento autobiográfico, un libro humano.' (H.M.)
"Siempre preparado para aceptar una comida gratuita.
"(...) 'el poder de reacción reside más en la sensibilidad que en la memoria o en crítica percepción intelectual (...) predisposición para percibir intuitivamente. (...) Un mundo estreñido por delicadas comidas mentales.' (A.N.)
"'Dios mío, es enloquecedora la idea de que haya de pasar siquiera un día sin escribir (...) siento que soy alguien, una fuerza, una necesidad (...) No soy un viajero, ni tampoco un aventurero.'"H.M.

De Cartas...

"Los jueves, me han dicho, es posible tomar una ducha..., pero sólo por la mañana." (Enero de 1932- Lycée Carnot- Boulevard Thiers- Dijon, Côte d'Or.)

"¡Pero el estilo de Proust! Ahora, al leerlo en francés (...), ¡qué ortodoxo suena a mis oídos! ¿Qué es lo que ha causado sensación? Además de la excrecencia del lenguaje, nada hay aquí que pueda espantar a nadie. Parece convencional por completo, casi clásico (...) Raras veces surge aquí lo que podría denominar profundidad. No, es algo de absoluto valor francés: ver con el ojo desnudo aceptando, subyugando a través de la razón y el intelecto. Y siempre (aquello que Curtius señala con tanta exactitud) ¡la forma! ¡Ah, eso! Eso es lo que yo querría apresar.
"En general mi memoria es muy mala para recordar un argumento. No podría contarle siquiera la anécdota de  mis libros favoritos." (Febrero 13- etc.)

"¿Sabía usted que he llegado a pedir limosna en Nueva York? Sí, una vez incluso arrastré a otro tipo y le acorralé y le amenacé con tumbarle si no desembolsaba algo." (Abril de 1932- Clichy)

"(...) he tenido unos extraños sueños homosexuales (...) Mujeres a quienes les crecían puerros en sus órganos sexuales." (17 de enero de 1933- Clichy.)

"(...) los problemas vitales son muy limitados (...) la función de un artista es la de acrecentar esos problemas.
"(...) hacer que la gente se vuelva arisca y libre, de modo que haya más dramas en sus vidas (...) escribir algo tan perturbador, tan volcánico (...) ¿lograría que todos llegaran a odiarme tanto?
"temor (...) de que mi primer libro fuera considerado entretenido o sólo risqué.
"Lewisohn 'las obras clásicas consagradas son aquellas en las que se produce una catarsis completa.'
"Detesto el nombre mismo de Edgar Allan Poe. Es un graznido de cuervo.
"Sólo en el reino de las ideas la vida es seria; en otros campos es divertida y trágica. Quizá más divertida que trágica." (5 de marzo de 1933- Clichy.)

"Los fangales de un misticismo sin esperanza (...) ha de emplearse la facultad creativa sobre uno mismo (...) el impulso creativo busca expresarse a sí mismo en la vida y en el arte (...) fisión -el parto. (7 de marzo de 1933- Clichy.)

"The Crown es, con mucho, lo mejor que ha escrito Lawrence (...) es el místico en medio de su éxtasis más arrebatador (...) su pensamiento es superior a cualquiera de las parábolas de Jesús."
"Lowenfels (...) es como el hombre que siempre habla ignorando la clave, que siempre emite notas falsas, que se mantiene tangencial a mi pensamiento. Eso me produce verdadera irritación y es la irritación de la mebrana mucosa lo que genera la perla dentro de la ostra.
"(Beethoven) una figura de mayor importancia que Goethe (...) En cierto sentido, Beethoven es el Shakespeare alemán. El alma alemana se ha expresado a sí misma mejor, de manera más completa en el ámbito de la música. Bach es un Milton o un Dante: el gran genio formal, el alma rigurosa, disciplinada, insegura de sí misma, magistral, elocuente, inagotable. Beethoven, como Shakespeare, está lleno de dudas, premoniciones, presagios. Discursos dolientes. Grandes tempestades neuróticas." (27 de mayo de 1932- Clichy.)

"No es necesario ser ciego para tocar el acordeón." (2 de junio de 1933- Clichy.)

"La inteligencia escasea, eso es todo." (Junio de 1933- Luxenburgo.)

"El mundo es demasiado pequeño. No hay suficientes países para mí.
"La música es un sedante. Te convierte en un ser contemplativo. Te hace soñar. Y yo he adquirido el hábito de poner en marcha el tocadiscos cuando cocino, o friego, o cuando hago esto o aquello. Y me he puesto más y más reflexivo, más y más triste, moroso, melancólico. Bellamente. Como si hubiera ingerido alguna droga. Y dado que las ventanas están abiertas de par en par ahora, a menudo me pregunto, mientras suena la música, qué habrá en la cabeza de mis vecinos cuando escuchan mis discos. Here Lies Love (https://www.youtube.com/watch?v=pjoaoqBLOhU)* es uno de ellos; grabado por el más famoso cantante de América. Hace que uno derrame lágrimas sentimentales, idiotas. (Junio de 1933- Clichy.)

"(...) ¡jamás en mi vida he andado por allí con la idea de ser un escritor! Jamás, por lo que yo recuerdo, me he sentido inspirado para escribir sobre un viaje, por muy extraordinario que fuera.
"Mi mente se queda en casa siempre que yo viajo (...) Mis mejores viajes los hago desde mi escritorio.
"No me moveré ni un solo metro para ver una ruina o una reliquia.
"Si usted supiera el poco dinero que llevo en el bolsillo, no se portaría de un modo tan cortés conmigo. Me trataría como a un criminal.
"(...) cada vez que llegue a una situación perentoria, me rendiré por mi propia voluntad.
"La pequeñez de la gente siempre es un descubrimiento para mí.
"Por alguna razón soy un fanático, un extremista de nacimiento.
"(...) con ese instintivo olfato para los malos olores de la gente, de los hechos, de las situaciones.
"Quiero decirlo todo. (Julio de 1933- Clichy.)
"(...) nadie está interesado en ellos, a menos que el hombre que escribe sea ya una figura consagrada." (28 de julio de 1933- Clichy.)

"Es (la flauta) el instrumento de la meditación: el deleite del hombre solitario." (Octubre 8 de 1933- Clichy.)"

"Me siento invadido por una muchedumbre. (Setiembre 21 de 1933- Clichy.)

"Al carajo con Gauguin.
"La muerte ha sido mal entendida. El morir es lo importante en el tema de la muerte." (Febrero de 1934- Clichy.)

"Por otra parte, también he sacado (de biblioteca pública en París**) Sanctuary, de Faulkner. Tengo la sensación de que él es el único rival posible que tengo hoy en América. Siento gran curiosidad por leer su obra. Si hasta el bibliotecario, al leer mi tarjeta de reserva, no ha podido dejar de observar que se trata de un libro extraordinario. Me he preguntado qué diría este hombre si leyera Trópico de Cáncer.
"De alguna manera, todo lo que has dicho acerca de tu padre me ha afectado profundamente." (Marzo de 1934- París.)

"He recibido dos extrañas tarjetas postales de Ezra Pound, que ha leído el libro -Trópico de Cáncer- (...) Aquí transcribo su lenguaje criptográfico, tal como es:
"Primera tarjeta: 'Interesado/ acabo de escribir 2 tarjetas postales a 2 editores/ para ver si elevan mi oferta a fin de reconsiderarlo/ útil (me refiero a la crítica seeeriaaa) como medio para colocar las chifladuras de Joyce o el humor negro de W. Lewis.'" -Parece referirse a Los monos de Dios, de 
Wyndham Lewis.*** (Diciembre 4 de 1934- Paris.)

"Jung (...) continúa diciendo: 'El hombre al que podemos llamar, con justicia, "moderno" es un solitario... De esta manera se ha convertido en "ahistórico" en el más amplio de los sentidos y se ha apartado de la masa de los hombres que viven, por entero, dentro de las fronteras de la tradición... Una honesta profesión de fe d ela modernidad significa una voluntaria declaración de bancarrota e incluye la obligación de pronunciar un voto de pobreza y castidad en un sentido nuevo y -lo que es aún más doloroso- renunciar al halo que la historia confiere como la marca de su sanción. El ser "ahistórico" es el pecado de Prometeo, y en este sentido el hombre moderno vive en pecado... Debe ser un experto en el más alto grado, porque a menos que pueda expiar mediante su habilidad creativa aquella ruptura con la tradición, no será sino un traidor del pasado.'" (Diciembre de 1934- Villa Seurat.)

"Y cuando por fin comprendieron que se trataba de mi libro, la mujer exclamó: '¡pero si usted no parece tan obsceno!'
"Encuentro en su páginas esa magnífica locura que sólo una imaginación muy sana puede producir." (Diciembre de 1934- Villa Seurat.)

"No me cae nada bien esto de viajar de un lugar a otro. Quiero ver algo diferente, pero todo es igual.: aterradoramente muerto y monótono.
"Cada día tengo menos y menos confianza en la naturaleza humana.
"(...) estoy lleno de rencor, y dispuesto, mientras viva y me queden algunas fuerzas, a hacer todo lo que esté a mi alcance no sólo para provocar la caída de Hitler sino también la castración de todo el pueblo alemán.
"Debemos considerarlos perros rabiosos ¡a los setenta y tres millones en su totalidad! Y cuando digo "debemos", me refiero a todo el resto del mundo.
"Hasta el día de mi muerte, jamás podré perdonar a estos bastardos alemanes.
"Jamás un alemán arrojará su sombra en mi puerta ni se sentará en mi mesa. No pertenecen a la sociedad humana. (Septiembre de 1938- Bordeaux.)

"Los vascos deben ser una rama degenerada de los semitas. Gente roñosa e hipócrita hasta la médula." (Setiembre de 1938- Lourdes.)

"Estoy esperando el famoso discurso de Hitler esta noche. Todos van a sentarse, en todos los países del mundo, para oír lo que un solo hombre ha de decir.
"Lo que más me preocupa es el hecho de que Roosevelt haya anunciado en estos días que América no simpatiza con ninguna de las dos partes.
"En estos últimos tiempos, pocos han sido los hombres que hayan logrado despertar tanta aversión." (Abril de 1939- Villa Seurat.)

"(...) sentirte elevado -hasta la locura total- y también hundido en un abismo sin fin, o navegando hacia delante y hacia arriba, como las águilas solitarias que infestan los picos de las montañas. Creo que éste es el secreto del poder apolíneo, y de su majestad: esta capacidad de elevarse por encima de todo conflicto, todo drama, por encima de tu propio yo, esta capacidad de encarnar la divinidad, como un sublime y exaltado espectador. En el teatro que está situado al pie de la ladera escarpada, no tienes que alzar la voz para ser oído a cualquier distancia. Aquí el más leve susurro adquiere intensidad. Aquí el silencio habla. Es aterradoramente impresionante. La llamada personalidad desaparece. El hombre interior se adelanta o de lo contrario es vencido, silenciado para siempre. No hay compromiso posible. Y ésta es la gran virtud de Grecia. No sólo encanta, seduce o esclaviza. También exige lo máximo de ti. Grecia atrae sólo a quienes son capaces de responder a la más exigente de las llamadas. Decir que esto es bonito es empequeñecerlo. Grecia es como la proyección de tu propia conciencia. Refleja y devuelve en la medida en que recibe. Responderá a cualquier pregunta hecha sobre ella. No es un objeto pasuivo que se pueda captar mediante el ojo. Es el espejo viviente del espíritu humano. Es la naturaleza que respira a ritmo humano, mientras se adapta por sí misma a los cambios del ritmo y refleja, completa, la escala que va desde la infancia a la divinidad." (Diciembre 21 de 1939- Delfos.)

Segunda Parte- Estados Unidos de América

"Estoy cómodo en la carretera... pero no sirvo para nada en Washington: me niego a conducir allí (...) conducir te hace estallar los nervios.
"Intentamos entrar en un café y no nos lo permitieron (...) Washington es el cielo de los negros, dicen. 
"Todavía no he escrito una sola línea, pero se debe a la novedad de esto de conducir, que me deja cansado como un perro cada día. (Noviembre 3 de 1940- Washington.)

"Conduzco yo casi todo el tiempo, ahora me gusta hacerlo. El coche sigue funcionando bien. . Hemos llegado a las 1.200 millas desde que lo compré.
"Dalí parece más insustancial y papanatas que nunca. Gala ha ido a Nuevo México. Él nunca sale de casa: dice que todo es igual, aquí o en cualquier otro lugar. Nunca me ha dirigido una sola palabra después del saludo. Nos hemos marchado pasando por su lado y sin saludarle. Iba con un vestido de fiesta -de Gala- y parecía un trasgo. Un auténtico egocéntrico con todas las de la ley." (Noviembre 9 de 1940- Richmond, Virginia.)

"Las soluciones nacen de la desesperación." (Diciembre de 1940- Atlanta, Georgia.)

"Cuanto más viajo, más me asombra que se lea algo en este país. No hay lugar para el arte en América: aquí el arte no es más que un lujo exótico." (Diciembre 17 de 1940- Charleston, Carolina del Sur.)

"Pero si los datos astrológicos son correctos, tendría que encontrar muy pronto un editor para esta obra." (Enero 8 de 1941- Charleston, Carolina del Sur.)

"No iremos a Miami ni a Key West, finalmente. La gentuza de Florida es terrible: las heces de todo el país. Esto se parece a Broadway y es barato, vulgar, despreciable." (Enero 13 de 1941- Jacksonville, Florida.)

"Nunca me han agradado los lugares subtropicales. Te aseguro que son insanos. Y siempre falsos. Las palmeras siempre me han producido mala impresión: las considero un engaño." (Enero 13 de 1941- St. Augustine, Florida.)

"Weeks Hall (...) Cierta vez, borracho, como siempre, ordenó a los negros que limpiaran la casa en el plazo de veinticuatro horas, cosa que exigía un verdadero ejército. Los criados lo hicieron, y muy a conciencia. Los nombres escritos en la puerta fueron borrados. Cuando Weeks volvió a estar sobrio y vio lo que había sucedido, quitó la puerta de sus goznes. la hizo embalar y la envió a las casas de la gente cuyos nombres recordaba, para pedirles que firmaran otra vez. La puerta tuvo que recorrer todo el país. Ahora puedes leer nombres de estrellas de cine y también de escritores, pintores etcétera." (Enero 29 de 1941- Nueva Orleans.)

"Detroit es aterradoramente nueva (...) Todo el mundo tiene un aspecto saludable y enérgico hasta extremos casi sobrenaturales (...) He visto el cuadro Mannenheim: no es horrible, como me lo había imaginado, pero me ha parecido una especie de inconsciente drama metalúrgico que se estuviera desarrollando en otro planeta. No despierta tus simpatías en ningún sentido. Muy estúpido, de una manera científica, no compasiva.
"En el cine, esta noche, también había lunáticos que vitoreaban al Ejército Rojo como epilépticos. Yo espero, como Stalin, pero detrás de él. para ver todos los ejércitos y las naves destruidos, junto con todas las formas de gobierno y todas las religiones. El mundo me parece demente. Al decir esto veo que he llegado a la conclusión exactamente opuesta a ala que sostiene el gran Ramakrishna. Él no ha visto más que a Dios en todas partes (...) veo la acumulación de miles de años de esta sinrazón e ignorancia. (Marzo 5 de 1941- Detroit, Michigan.)

"Abramson (...) Es necesario dejarle ver que soy (¡y que tú también lo eres!) algo más que lo pueda haber visto en los libros." ( Marzo 10 de 1941- Chicago.)

"Un letrero en la calle que exhorta: '¡A partir de hoy, ponte a vivir!'" (Marzo 27 de 1941- Memphis, Tennessee.)

"En cuanto a ayuda... no, no puedo esperar ayuda de la gente corriente. Pero sé muy bien que siempre puedo recibirla de los anormales, de los que son como yo mismo. En el curso de mi vida he cruzado con la cantidad suficiente de ellos como para saber que existen. Nuestras vidas no encajan dentro de los esquemas generales. Nuestro mundo es pequeño, pero adecuado para nosotros. Y no quiero que sea distinto. De verdad: me importa un bledo que se me ignore y se me olvide por completo." (Abril de 1941- Albuquerque.)

"México debe ser todo aquello que todo el mundo dice que es: por encima de todas las cosas, violento, traicionero, mortífero, malevolente. En Tijuana, en los bares, las mujeres son duras y suaves a un mismo tiempo. Putas, por supuesto. Pero de las violentas. Y los hombres parecen asesinos, carniceros, bandidos. Esto le hace a uno estremecer." (Junio de 1941- San Francisco.)

"Steinbeck mismo no sé si me agrada. Se parece a Cendrars: susceptible, etc. Una mole enorme, que te hace pensar en un pescador de mar adentro, que se esfuerza al máximo para lograr que todo sea agradable para los huéspedes." (Junio 24 de 1941- Pismo Beach, California.)

"En el fondo, América todo lo mata." (Junio 26 de 1941- Hollywood, California.)

"P.S.: ¿has leído algo sobre la vida del Marqués de Sade? Al parecer es interesante. ¡Pero los libros, no! La perversión es algo ridículo, creo." (Julio de 1941- Hollywood, California.)

"Los españoles, supongo, deben ser similares a los rusos, por el modo de acercarse de inmediato, de meterse en tus intimidades, etc. Se familiarizan contigo sin tardanza. Y se olvidan de ti en el momento mismo en que te han dado la espalda.
"Siento una extrema necesidad de música. Si pudiera tocar algún instrumento -cualquier instrumento-, me sentiría mil veces mejor. Escribir alimenta la soledad. Escribir es una celda aislada. Y el resultado no te proporciona un gozo final.
"Ha dicho que mi oído bueno va por el mismo camino que mi oído malo. Hay algo anómalo en mi trompa de Eustaquio. (Julio de 1941- Hollywood.)

"Me gusta la vida solitaria, hacer cosas sencillas con mis propias manos, el aislamiento.
"Dios, qué lectora omnívora eres tú. A mi lleva un siglos terminar un libro." (Agosto 7 de 1941- Hollywood.)

"Wassermann formó a Thomas Mann, al parecer. Y sin duda es el más grande de los dos. Mann está lleno de 'tapicería.'" (Julio 31 de 1942- Beverly Glen.)

"Faulkner está aquí, según me han dicho, trabajando para la Warner Bros. Se ve obligado a hacerlo, de cuando en cuando, porque sus libros no le dan mucho dinero.
"Hay otro factor en mi contra. El hecho de que todo el mundo me considere 'puro'. Todos me muestran su tremenda preocupación ante la idea de que "deba comprometerme. Nadie, al parecer, está convencido de verdad, de mi deseo de hacer lo que los demás hacen.
"Eso también entra dentro de mi responsabilidad. No actúo como debiera. Pero ya sabes tú que cuando veo la adulación, la mentira, el engaño, la "simulación, et., me lleno de disgusto.  No puedo adaptarme al papel que aquí se me exige.
"Bueno, todo esto lo digo porque de verdad me apena leer que estás desilusionada. Querría que no te preocuparas por mí. Estoy avergonzado y "molesto de ver que resulto una carga.
"(...) Por favor, no te sientas desilusionada: eso me entristece. Sólo puedo fracasar en el mundo del dinero. Y en eso, estoy dispuesto a soportar las "consecuencias. ¡Lo quiero así! No quiero que cargues con toda la responsabilidad. Todos los viejos temores y miedos al hambre, etcétera, han "desparecido. Y eso lo recuerdo haciendo sólo un planteamiento negativo. Tal vez más adelante surja un planteamiento positivo. ¿Eso no significa "nada?
"(...) Quizá la real y verdadera dificultad sea ésa, no importa lo que digo, lo que me propongo o lo que debo hacer (y admito que esto es terrible): sólo "soy capaz de hacer lo que quiero hacer. Y por esa actitud ha de pagarse un precio. Ahora, como lo he dicho ya, estoy dispuesto a pagar ese precio. "De otro modo me sentiría perpetuamente culpable." (Agosto 10 de 1942- Beverly Glen.)

"En el mundo del libro las cosas se están poniendo cada día más prosaicas, a causa de la guerra. Los libros técnicos son los que tienen mayor "demanda. El arte queda de lado... mientras dure el conflicto bélico.
"(...) La gente está muy preocupada por la guerra estos días, aunque no esté metida en ella. Ya casi ni sigo las noticias. Ni siquiera sabría si hay una "guerra si no viera los periódicos cuando voy a la ciudad. He perdido el interés por completo." (Agosto 16 de 1942.)

"Ayer fue un gran día en la casa del astrólogo. ¡Qué acontecimiento! Todos sus monstruos, horrendos clientes ricos de Pasadena estuvieron allí, mezclados con duendes y bailarinas: la más grotesca e increíble colección de seres humanos que me haya tocado ver reunidos alguna vez. La mayor parte de los presentes eran inválidos, con sus coches de lujo y sus chóferes, algunas damas nobles, con dientes horribles y sombreros de locura, como en las novelas de Houghton, una conversación completamente asnal. a tal punto que empecé a apartar a un lado a las viejas señoras y a insultarlas abiertamente.
"Estoy preparando ese guión para la radio que me había pedido John Cage. Debo darme prisa, dice él. A decir verdad, estos guiones me quitan las ganas de vivir. No puedo encontrar ningún interés en ellos. Sin descanso debo volver a Capricornio para hacer ese trabajo. Solo una única cosa me resulta tan clara como la misma luz del sol: ¡todo el que viene aquí viene a vender su alma! (...) Conseguir la psta, eso es todo. La historia de cada una de estas personas es patética. Y me queda una sola esperanza: ¡que los japoneses borren del mapa y para siempre la industria del cine!" (Agosto 16 de 1942- Beverly Glen.)

"Hace unos días, durante la noche, tuve la sensación de que algo no funcionaba... en los cielos. Sentí la inminencia de una catástrofe (de un seísmo, ante todo.) He llamado al astrólogo para preguntarle y me ha informado de dos cosas: que hubo un eclipse de luna y un  terremoto en el Pacífico. También me ha dicho que el 10 de setiembre se producirá un eclipse de sol, seguido de hambre, pestes, etcétera.
"William Faulkner está aquí, trabajando para la Warner Brothers por 300$ [sic] a la semana. Trataré de verle. Dicen que es un hombrecito tranquilo y modesto.
"Tengo el presentimiento de que cuando yo regrese a Nueva York, tú estarás sufriendo el asedio de todas las mujeres que estoy enviando allá para que te conozcan. Creo que la dama griega (Melpo Niarchos) y Carson McCullers han demostrado ser personas interesantes." ( Agosto 23 de 1942- Beverly Glen.)

"He visto muchos perros bonitos, todos bien cuidados, mejor cuidados, desde luego, que muchos seres humanos. En una de aquellas perreras podría haber vivido yo mismo: acogedora, tibia inmaculada. Así se lo dije al dueño. ¡Casi le tengo envidia al perro!" (Agosto de 1942- Hollywood.)

"La última cosa que ha surgido es que debo conocer a Erich Remarque (autor de All Quiet in the Western Front). Supongo que es un gran admirador de mi obra. Es un hombre rico... y generoso. Quizá me ayude.
"En cuanto a Argus, Fraenkel, etcétera, he ido tras ellos. Sin resultados. Me he dicho a mí  mismo que está escrito en mi destino (o sea, en mi 'carácter', más bien) no ganar dinero. O ... llegará algún día, todo de repente, por obra del azar. (Cuando haya perdido la última esperanza, supongo.) Este es el único problema que me atormenta. Por eso es por lo que siempre vuelvo a dar en la misma idea: si puedo vivir lo más modestamente posible, si puedo desterrar de mi mente la idea de ganar dinero y logro seguir con mi trabajo tranquilamente, la cuestión se resolverá por sí misma. Pero que no pueda ganar siquiera ese mínimo es lo que me atormenta." (Setiembre 8 de 1942- Beverly Glen.)

"No creo que él haya comprendido que tú intentabas guardar en secreto lo de tu padre. Pocas personas lo entenderían así. Y ya lo verás, ninguno de esos secretos puede ser guardado, de todas maneras." (Setiembre 29 de 1942- Beverly Glen.)

"Céline (...) Ha visto la mala voluntad, el elemento perverso en los hombres y eso le ha desengañado y amargado. Se ha envenenado por eso. (Me recuerda el discurso de Klakusch en Maurizius Case, donde se dice que él había visto demasiado y sabía demasiado acerca de los seres humanos.)

"Todavía, aun así, no siento ningún interés (se refiere a la guerra.)**** Debemos contar con esas cosas. Tal como tenemos en cuenta la posibilidad de enfermedades y accidentes. Poco importa el motivo que genera la muerte del hombre, que no vive por el conocimiento que le proporcionan esta cosas. Toda lucha contra los objetos me parece virtualmente inútil. Debes cambiarte a ti mismo. Las relaciones de que me hablas me parecen superficiales. Yo no estoy relacionando con ninguna de esas cosas. Sólo estoy relacionado con las cosas que me apasionan. Los motivos por los que debemos tener comida y abrigo, enfermarnos, morir, etcétera, son las cosas menos interesantes en la vida." (Septiembre de 1942- Beverly Glen.)

"Debo aceptar una vida limitada: es el precio que pagas por escribir como te apetezca." (Octubre de 1942- Beverly Glen.)


"Me muero por volver a Céline y terminar aquel libro Death on the Installment Plan. Como escritor, me ha dado una patada más fuerte que la de cualquier otro. Por su estilo y su libertad de expresión.
No comienzas a escribir hasta que no te liberas de antiguos sedimentos. Aquí el arte y la vida se dan la mano. En la mayoría de los grandes libros sólo hay destellos de esto; el resto es acumulación de materias diversas, no importa cuán profundas o específicas puedan parecer. No se tendría que mantener una lucha con tu medio de trabajo; tendrías que ser amo y señor y usarlo como si fueras un dios." (Septiembre 5 de 1942- Beverly Glen.)

"Ha habido una invasión de ratas, que han roído algunas ropas de Gilbert y de Margaret, yo he salido incólume, o casi: un bolsillo apenas mordisqueado. Por las noches me han vuelto loco, con sus carreras por el techo, por encima de mi cabeza. Parecían monos. De cuando en cuando algún topo asoma por alguna boca del túnel subterráneo. Algunas veces baja un siervo de las colinas y se pasea por el jardín. Es hermoso verlo." (Noviembre 9 de 1942- Beverly Glen.)

"Por fin me preguntaron si no podía escribir pura mierda envuelta en papel de celofán (éstas han sido exactamente sus palabras), sacrificándome un poco ¡porque a ellos les gustan los sacrificios!"*****(Diciembre 30 de 1942- Beverly Glen.)

"La primera carta que he abierto contenía un cheque de 200 dólares, un préstamo del Instituto Nacional de las Artes y las Letras ¡gracias a míster Holliday! Me preguntan si aceptaré el préstamo y agregan: 'En ningún momento se le pedirá que devuelva este dinero, pero de estar usted en condiciones de hacerlo, esa suma volvería a engrosar nuestro fondo para préstamos y sería utilizada nuevamente para ayudar  a algún otro artista o escritor que la necesitara.'
"De momento, pondré el dinero en el Banco: figúrate, tener dinero en el Banco, apenas me lo puedo creer. Por Dios, que me siento como un capitalista." (Enero 11 de 1943- Beverly Gle Blvd. Los Angeles Oeste, California.)

"¿Te sorprendería que te dijera que Rimbaud es el único escritor con el que me interesa rivalizar o al que querría superar, si fuera posible?" (Abril 21 de 1944- Big Sur, California.)

"¡En cada paraíso hay una manzana envenenada!" (Junio 8 de 1944- Big Sur, California.)

"Ahora me dedico a estudiar en profundidad Season in Hell. (Mayo 25 de 1945- Big Sur, California.)


-------------------------
*Me he permitido subir este vínculo asumiendo, intrépidamente, que sea ésta la versión a que alude H. M. (NOTA de L. C.)
** NOTA de L. C.
***NOTA de L. C.
****NOTA de L. C.
*****"Cuando los esfuerzos de Miller por obtener un trabajo en Hollywood fracasaron y su situación económica se hizo crítica, él lanzó una petición pública pidiendo ayuda en una 'Carta abierta a todos y cada uno", y solicitó trabajo a muchos editores (recensiones de libros, etcétera). Algunos fragmentos de esa carta y de otras peticiones se publicaron en 1943 y 1944 (NOTA de G. S.)

07 julio, 2015

Leo Castillo:

Rendir cuentas

Pues qué
que pues me habrás de explicar por qué te encaramas en tus zapatos
y con qué fin te metes en esa ropa
por qué despegas los párpados cuando se va la noche
pretendes que te borre de la acera ante mi vista el autobús
sin rendirme cuentas
como si yo estuviera pintado en la pared
y deba resignarme a ignorar tus intenciones
¿acaso debo dejarte estar
y apenas contentarme especulando por qué manducas aire
sentado ante el volante de la tierra tan orondo?
¿y qué de la duda que me muerde cuando caigo en la cuenta
que te has echado a andar una vez sin rumbo fijo para siempre?





























































05 octubre, 2013

Buen gusto del ensayo



Por Leo Castillo

El año 1571 Michel Eyquen, habiendo renunciado al cargo de Consejero del Parlamento, toma una de las más trascendentales decisiones en la historia del pensamiento: recluirse en el castillo de Montaigne con el propósito de entregarse ya para siempre a la lectura y la meditación, como un camino que lo conduce hacia sí mismo, a lo largo y hondo de una drástica clausura que se prolongará veintiún años. En 1572, caballero de la Orden de San Miguel, gentilhombre ordinario de la Cámara del Rey, inicia la composición sistemática en una prosa cuidadosamente descuidada* de una numerosa serie de textos en “un habla simple e ingenua, tal en el papel cual en la boca; un habla suculenta y nerviosa, corta y apretada; no tanto delicada como vehemente y brusca; más bien difícil que aburridora; alejada de la afectación, desarreglada, descosida y audaz; cada trozo forma un cuerpo; no pedantesco, no frailesco, no abogadesco” que llamará, para siempre, Ensayos. Que la palabra es nueva, pero vieja la cosa, ya Bacon lo apunta.

Edmund Gosse ha declarado que el ensayo es “un escrito de moderada extensión, generalmente en prosa, que de un modo subjetivo y fácil trata de un asunto cualquiera.” Este Proteo de los géneros literarios se caracteriza por la presencia explícita del autor, al punto que Michel, ya sin el apellido paterno Eyquen, sino de Montaigne, en nota del autor al lector advierte que se podrá encontrar con rasgos de su condición y humor, “porque es a mí mismo a quien pinto (…) yo mismo soy el asunto de mi libro”.

Tan personal es su ejercicio, que tiene de sus apetencias y rechazos, siendo trasunto fiel de su paladar, y sus ideas “sufren todos los síntomas de los fenómenos alérgicos”, donde no se descarta aun el recurso de voces obscenas. Su carácter es incidental, indiferente incluso a todo plan riguroso, así que Guez de Balzac denuncia que en Montaigne cada frase podía ser un principio o un final, sabiendo el autor lo que estaba diciendo, pero no lo que iba a decir, algo como apuntes para un desarrollo ulterior. Desenfado, llaneza, una conversación junto al fuego, su carácter informal exige una pluma madura.

Entonces el periódico se convierte en un medio ideal para la práctica del ensayo, lo que comporta ciertos mortales riesgos, dado que el autor “en el ardor de la invención prodigará sus pensamientos en un exuberante desorden y el apremio de la publicación no tolerará que el juicio los revise o los modere”, según se queja el doctor Johnson. Con The Tatler (1709) y The Spectator (publicación diaria entre 1711-12), Addison y Steele dan inicio a la gallarda tradición de los ensayistas en los periódicos. The Rambler, de Samuel Johnson (también mantiene el Idler), aparece dos veces por semana entre 1750-52.
Descartes, Pascal, el cáustico Voltaire, Rousseau… Pero tal vez Francia es almáciga, y la patria donde se aclimata el ensayo como si fuera indígena sea Inglaterra: Swift, Coleridge, Hazzlit, Lamb, De Quincy, Rushkin, Stevenson, Wilde, Woolf…, por no fatigar al lector, son una morosa lista que ilustra el aserto.

Habitualmente en Le Monde, The New York Times como en los más grandes diarios contemporáneos, se hallan ensayos que comprometen la crónica, la literatura, la ciencia o la historia. En Colombia, a falta de escritores, no hay más ensayistas en la prensa, que nuestros columnistas domésticos son los llamados de opinión igualmente doméstica, panfletistas, o bien literatos agotados en sus mezquinas y febles consideraciones de capilla, el chisme gremial, sin cosa honorable que proponer.



(*) Sigo a Esequiel Martínez Estrada en su estudio preliminar a Montaigne, Ensayos, Clásicos Jackson, Buenos Aires,Tercera edición, 1953.

————
Leo Castillo, Barranquilla, Colombia. Tiene publicados, Convite (Cuentos, 1991); Historia de un hombrecito que vendía palabras (Fábula ilustrada); El otro huésped (Poesía, 1993); Al alimón Caribe (cuentos con Ricardo Vélez Pareja); De la acera y sus aceros (Poesía,2007); Labor de taracea (Novela, 2008.)


12 enero, 2012

Joyce. Mi Joyce

  
James Joyce
Por Leo Castillo

Una mujer es tantas mujeres según cuantos hombres haya tenido: no será jamás la misma para dos hombres. Así hay un Joyce para mí, uno para Borges; otro para José María Valverde, otro para Gilbert... ¿No se dice acaso que el Corán tiene siete, setenta o setecientos sentidos, según la penetración de quien lo lee; y no estima acaso Proust, a propósito de la imagen que de Swann se forma la tía -En busca del tiempo perdido, I- que "ni siquiera desde el punto de vista de las cosas más insignificantes de la vida somos los hombres un todo materialmente constituido, idéntico para todos, y del que cualquiera puede enterarse como de un pliego de condiciones o de un testamento", y también que "nuestra personalidad social es una creación del pensamiento de los demás. Y hasta ese acto tan sencillo que llamamos 'ver a una persona conocida' es, en parte, un acto intelectual'"? De modo pues, que al margen de la polémica acerca de mi autor, queda claro que no pretendo imponer a nadie mi Joyce, tanto cuanto sería vano empeño intentar ser yo mismo para mi esposa y para Leticia, mi madre. El valor de su obra, el linaje de su espíritu y sus cochinos hábitos sexuales pueden sumarse en un todo (que no lo agotan), llamado James Joyce; también puede cada quién reservarse para sí una de estas tres facetas y prescindir de aquellas con la que se avenga mal; denigrar de una, vindicar la otra. Para mí, Joyce es un agregado de brillantez, oficio y honesta sordidez manifiestos. Sindicado y rechazado como pornógrafo (las porquerías epistolares que cruza con su mujer sólo entrañan el pecado de haberse hecho públicas; todos las habremos pensado y acaso dicho en la intimidad a nuestras mujeres y aun a las ajenas), igual se ha dicho de él que "verbalmente es quizá el primero de nuestro tiempo. En Ulises hay sentencias, hay párrafos que no son inferiores a los más ilustres de Shakespeare o de Sir Thomas Browne (...) La delicada música de su prosa es incomparable."(1) Mantiene Borges que sus primeros libros no son importantes pero, se apresura a esclarecer, "mejor dicho, únicamente lo son como anticipaciones de Ulises."(2)
 Su Portrait of the artist as a young man en el Clongowes Wood College de jesuitas representa casi una sombra, una vida interior por excelencia. Retraído según algunos; frágil, de manos finas, cegatón, a los nueve años escribió un  poema sobre Charles Stewart Parnell, adalid de la autonomía irlandesa, el cual, impreso por su padre, fue enviado a la biblioteca de El Vaticano. Como se le exigiera (en 1900, contando a la sazón 18 años) morigerar expresiones en un ensayo premiado, declaró que de ninguna manera haría la lectura pública del mismo sino tal cual lo había presentado, así que la sociedad que convocaba debió ceder. Recuerdo haber leído que una secretaria, contratada para la transcripción de Ulises, ante la lectura de pasajes sicalípticos, le arrojó contra el pecho el atado de los originales, y se negó a transcribir la escandalosa obra. 
Con Dublineses, en 1909, Joyce encontró una tenaz renuencia del editor debido al homosexualismo de un personaje de este volumen de cuentos. En cuanto a la infidelidad en otros apartes de su obra, su mujer Nora Barnacle, acongojada, dijo a un amigo: "Jim (James Joyce) quiere que vaya con otros hombres para poder escribir al respecto." Ellman ha dicho que el escritor "se sorprendía siempre al comprobar la indiferencia, e incluso aversión, de Nora por sus libros." Por otro lado, corrió hasta oídos de Joyce una conseja según la cual Nora le había montado los cuernos y que Giorgio no era hijo suyo.
Se trata de una vida al límite más que consagrada, inmolada al arte: "Si me permitiera alguna limitación en este asunto, para mí sería la muerte espiritual." Juró (consagró ocho años a ese juramento) dejar para siempre un libro  (Ulises)"con las tres armas que me quedan: el silencio, el destierro y la sutileza."
"en aquel destierro que fue
tu aborrecido y elegido instrumento,
el arma de tu arte."(4)
Joyce fue alcohólico y bebedor del ajenjo de los poetas malditos decimonónicos. Su hermano Stanislaus expresó alguna vez su perplejidad ante la iluminación de un hombre nacido en una casa en una generación de consumidos por el alcohol. Encuentra misteriosa esta destilación alquímica de una vida disoluta y pervertida en el arte. Es fama que ante su madre en su lecho de muerte Joyce, contra los ruegos de su abuelo materno, se negó a rezar y arrodillarse. 
James Joyce conoció a Yeats, uno de sus mejores amigos en 1902. Fue a París invitado por Ezra Pound a pasar una semana y definir traducciones al francés de dos de sus libros; se quedó 20. Su hija Lucía (la misma que se enamoró de Beckett, otro de sus amigos, quien hizo destruir cartas y algún telegrama dirigido a ella), padeció una perpetua esquizofrenia, y fue tratada por Carl Gustav Jung durante el período más crítico de su demencia. Joyce sostenía que su hija heredó su genio, y que era una clarividente. La copiosa correspondencia entre padre e hija fue incinerada por el actual heredero de Joyce. Parece que no se quiso con Proust quien, preguntado acerca de la obra de Joyce dijo desconocerla plenamente, a lo que Joyce le contestó que él tampoco lo había leído a él: "Proust, bodegón analítico. El lector termina la frase antes que él." Joyce, en fin, mantuvo comercio con los escritores de su tiempo: Virgina Woolf, Katherine Mansfield, Valéry Larbaud, Hemigway y artistas como Picasso y Stravinsky. Demostró una gélida indiferencia ante la guerra, y no terció en favor ni en contra de Hitler ni Mussolini. Respecto a la persecución contra los judíos decía que era un antiguo prejuicio pero que a él personalmente no le desagradaban.
Parece que no carecía de talento para la música, y se ayudó a sobrevir en su juventud mediante el canto: ganó un  premio en  Feis Ceoli, festival de música irlandés:


“Después de leer a Ulises no cabe duda de que su olfato es poco agudo; tiene, en cambio, un oído de poeta y de músico. Yo sé que cuando Joyce escribe una página cree que está trazando una paralela a la página musical que más prefiere. Este sentimiento –que ignoro si acompaña a la inspiración, solo sé que la sigue– muestra su deseo. En cuestión de música es extrañamente ecléctico. Entiende a los clásicos alemanes, la música italiana antigua, la música popular, y también nuestros compositores de ópera, desde Spontini hacia atrás, y los franceses hasta Debussy. Posee una espléndida voz de tenor y aquel que lo aprecia siempre espera verlo caminar triunfalmente sobre un escenario lírico caracterizando un Fausto o a Manrico (personaje de El trovador de Verdi). Todavía hoy la señora Joyce lamenta que su marido haya preferido el arte que lo convirtió en uno de los hombres más conocidos pero también más odiados del mundo anglosajón, al cual de mala gana pertenece… Su eclecticismo musical lo hace abrir generosamente los brazos al futuro…”(5)

Se discute hoy el catolicismo de Joyce. Valverde, célebre traductor de Ulises al Castellano ha incurrido en esta necedad: "No sería arbitrario decir que la obra joyceana es la gran contribución (...) de la Compañía de Jesús a la literatura universal." Los ataques de Joyce al catolicismo harían chorrear la baba a Fernando Vallejo, un escritor menor colombiano emperrado en destruir al Vaticano con inanes pataletas. "Si existe un espíritu Santo en Ulises es Shakespeare", escribe Harold Bloom. Y Joyce a Nora: "Hice en secreto la guerra contra ella (la Iglesia) cuando era estudiante y me negué a aceptar las posiciones que me ofrecía. Ahora le hago la guerra a las claras con lo que escribo, digo y hago."
El 5 de febrero de 1937 Borges manifieta: "ahora vive en un departamento en París, con su mujer y sus dos hijos. Siempre va con los tres a la ópera, es muy alegre y muy conversador. Está ciego."
James Augustine Aloysius Joyce murió en Zurich el 13 de enero de 1941. El gobierno irlandés no admitió que sus restos reposaran en su patria.
                                                 
***
En esta entrega ofrezco una selección de fragmentos que pretenden dar una imagen de mi Joyce en Retrato del artista adolescente, traducción de don Dámaso Alonso;(9) otro Joyce de otro lector se hallará en la seleción que ese otro elige. He tenido en cuenta (¡qué pena, qué delito intelectual!), el artículo sobre mi autor en Wikipedia.

Mi Joyce de Retrato del artista adolescente         (fragmentos)

-Su destino era eludir todo orden, lo mismo el social que el religioso.
                                        ~       
-Lo que él necesitaba era encontrar en el mundo real la imagen irreal que su alma contemplaba constantemente. No sabía dónde encontrala ni cómo, pero una voz interior le decía que aquella imagen le había de salir al encuentro sin ningún acto positivo por parte suya. 
                                        ~ 
-(...) al oír de vez en cuando la respiración  profunda y los súbitos movimientos que su padre hacía al dormir, el terror del sueño fascinaba su espíritu. 
                                        ~  

-No había cosa del mundo real que le dijera nada, que le conmoviera, a no ser que despertara un eco de aquellos alaridos furiosos que él sentía brotar de su interior.
                                         ~-
-Su alma parecía más vieja que la de ellos (...) No había conocido ni el placer de la camaradería, ni la ruda salud viril, ni la piedad filial. Nada se agitaba en su alma, excepción hecha de una sensualidad fría, cruel y sin amor.
-(...) el abismo de vergüenza y de rencor que le separaba de su madre y de sus hermanos (...) Apenas sí sentía la comunidad de sangre con ellos, apenas sí se imaginaba ligado a ellos más que por una especie de misterioso parentesco adoptivo: hijo adoptivo, hermano adoptivo.
-(...) que su vida se hubiera convertido en un tejido de subterfugios y falsedades. Nada había de sagrado para el salvaje deseo de realizar las enormidades que le preocupaban. Soportaba cínicamente los pormenores de sus orgías secretas en las cuales se complacía en profanar pacientemente cualquier imagen que hubiera atraído sus ojos (...) Tal figura que durante el día había parecido inexpresiva e inocente, se le acercaba luego por la noche entre las espirales sombrías del sueño con una malicia lasciva.
-...las devoradoras llamas de la lujuria brotaban de nuevo. Los versos se borraban de sus labios y los gritos inarticulados y las palabras bestiales, nunca pronunciadas, brotaban ahora de su cerebro tratando de buscar salida. Su sangre estaba alborotada. Erraba arriba y abajo por calles obscuras y fangosas, escudriñando en las sombras de las callejuelas y de las puertas, escuchando ávidamente cualquier sonido. Gemía como una bestia fracasada en su rapiña. Necesitaba pecar con otro ser de su misma naturaleza.
                                        ~
-Las letras del nombre de Dublín las tenía grabadas en su cerebro,  y allí se entrechocaban furiosamente de un lado a otro con una insistencia ruda y monótona.
                                         ~ 
-No ha habido ni un hombre honrado y sincero que os haya sacrificado su vida, su juventud y sus afecciones, desde  los días de Tone a los de Parnell, sin que le hayáis vendido al enemigo o abandonado en la necesidad o traicionado y dejado por otro. Y ahora me invitas a que sea uno de los vuestros. Antes que eso, que os lleve el diablo a todos vosotros.
                                          ~ 
-Y sintió como una punzada de desánimo al descubrir que aquel hombre con el que estaba hablando, era un compatriota de Ben Johnson. Pensaba:
"El lenguaje en que estamos hablando ha sido suyo antes que mío. ¡Qué diferentes resultan las palabras hogar, Cristo, cerveza, maestro en mis labios y en los suyos! Yo no puedo pronunciar o escribir esas palabras sin sentir una sensación de desasosiego. Su idioma, tan familiar y tan extraño, será siempre para mí un lenguaje adquirido. Yo no he creado esas palabras, ni las he puesto en uso. Mi voz se revuelve para defenderse de ellas. Mi alma se angustia  entre las tinieblas del idioma de este hombre."
                                         ~   
-Me estás hablando de nacionalidad, de lengua, de religión. Estas son las redes de las que yo he de procurar escaparme.
-(..) Irlanda es la cerda vieja que devora su propia lechigada.    
-Él -él mismo-, aquel cuerpo al cual se había entregado en vida, era quien moría. ¡Que lo arrojen fuera de la vista de los hombres en un hoyo largo, a pudrirse, a servir de pasto a una masa bullidora de gusanos, a ser devorado por las ratas de remos ágiles y fofo bandullo!
-El infierno es una angosta, obscura y mefítica mazmorra, mansión de los demonios y las almas condenadas (...) los condenados, los prisioneros están hacinados unos contra otros en su horrendo calabozo las paredes del cual se dice tienen cuatro mil millas de espesor. Y los condenados están de tal modo imposibilitados y sujetos, que un Santo Padre, San Anselmo, escribe en El libro de las semejanzas que no son capaces ni aun de quitarse del ojo el gusano que se lo está royendo.
-De todas las plagas que azotaron la tierra de los faraones, hubo una tan sólo, la de la obscuridad, a la cual se le diera el dictado de horrible.
-(...) lo horrible que los demonios son. Santa Catalina de Siena vio una vez uno, y ha dejado escrito que mejor que volver a ver, aunque fuera por un solo instante un mosntruo tan espantoso, preferiría estar marchando toda su vida sobre un rastro de carbones encendidos.
-La última tortura, la que sirve de remate a todas las otras del infierno, es su eternidad. ¡Eternidad!¡Oh, tremenda y espantosa palabr! Sufrir aunque fuera sólo la picadura de un insecto por toda la eternidad, sería un tormento espantoso.
-Un bienaventurado santo (y me parece que era uno de nuestros padres)(1),  fue favorecido una vez con una visión del infierno. Le pareció encontrarse en un grande y obscuro vestíbulo, sumido en un profundo silencio, turbado sólo por el tic-tac de un reloj. El tic-tac seguía incesantemente. Y le pareció al santo aquel que el sonido del tic-tac era la incesante repetición de las palabras siempre, jamás, siempre, jamás. Siempre estar en el infierno; jamás estar en el cielo. Siempre ser comido por las llamas, roído por la gusanera, pinchado con púas (...) Siempre tener la conciencia atormentada, la memoria exasperada (...) Siempre maldecir y denostar a los horribles demonios que se gozan en contemplar la miseria de las víctimas de sus engaños. Una etrenidad de inacabable agonía, de inacabable tormento espiritual y corporal, sin un rayo de esperanza, sin un mometo de descanso. Una eternidad ilimitada en intensidad (...) una etrenidad, cada instante de la cual es ya de por sí una eternidad de dolor. Tal es el tormento decretado para aquellos que mueren en pecado mortal.
-La sangre le comenzó a murmurar en las venas como una ciudad pecadora.
-Cada día de los siete de la semana rezaba para que uno de los siete dones del Espíritu Santo descendiera sobre su alma (...) aunque le resultaba extraño algunas veces que tres dones como sabiduría, entendimiento y ciencia fuesen tan distintos que necesitaran cada uno por su lado un día diferente.
-(...) la divina obscuridad y silencio donde mora el invisible Paráclito cuyos símbolos son una paloma y un viento poderoso; Él es, en fin, aquel eterno, secreto y misterioso ser.
-(...) los nombres de las pasiones del amor y del odio (...) y se preguntaba por qué su alma era incapaz de albergar ni el uno ni el otro, ni aun siquiera de forzar los labios a pronunciar sus nombres con convicción. A menudo había sentido un breve acceso de cólera, pero unca había sido capaz de conservar su sentimiento largo rato.
-(pecado) Le humillaba y le avergonzaba el pensar que no se vería libre eternamente de él jamás, por muy santamente que viviese, por muchas virtudes y perfecciones que llegase a alcanzar. Siempre existiría en su alma un inquieto sentimiento de culpa; se arrepentiría, se confesaría, sería absuelto, se volvería a arrepentir, a confesar, le volverían a absolver; todo inútil.
-Solo. Libre, feliz al lado del corazón salvaje de la vida.
-El no caer era demasiado duro.
-(...) una máscara triste estaba revelando el día ido.
-(...) le sobrevenía una sensación de olor a humedad triste de cueva, a vejez.
       ~    
-El fin del artista es la creación de lo bello.
-Aquino -contestó Stephen- dice Pulcra sunt quae visa placent.
-La belleza que el artista expresa (...) Despierta o debería despertar, induce, o debería inducir una stasis estética.
-El deseo y la repulsión excitados por medios no puramente estéticos no son emociones estéticas, no sólo por su carácter cinético, sino también por su naturaleza simplemente física.
-La emoción estética es por consiguiente estática. El espíritu queda paralizado por encima de todo deseo, de toda repulsión.
-Me parece que Platón dijo que la belleza es el resplandor de la verdad.
                                        ~ 
-¿Algo mío? (...) Tropiezo con una idea una vez cada quince días y eso si estoy de buenas.
-Esas cuestiones son muy profundas, míster Dédalus (...) Algunos penetran en lo profundo para no volver a salir. Sólo buzos bien adiestrados pueden sumergirse en esas profundidades, explorarlas y volver a salir a la superficie de nuevo.
                                        ~
-Epicteto tenía también una lámpara (...) que fue vendida por un precio exorbitante después de su muerte. Era la lámpara a cuya luz había escrito sus disertaciones filosóficas. ¿Conoce usted a Epicteto?
-Un señor antiguo -contestó rudamente Stephen- que dijo que el alma era muy parecida a un cubo de agua.(8) 
                                          ~

- (...) distinguir entre la belleza material y la belleza moral.                                         ~
-La burda broma de su compañero atravesó como una ráfaga el claustro del espíritu de Stephen, agitando los fláccidos vestidos sacerdotales que colgaban de sus paredes, dándoles vida, obligándolos a ondear y a hacer cabriolas como un sábado salido de quicio.
                                         ~
-Aquino dice: Ad pulchritudinem tria requiruntur integritas, consonantia, claritas.
-Una silla primorosamente trabajada, ¿es trágica o cómica? ¿Es bueno el retrato de Mona Lisa si siento deseo de verlo?
-(...) literatura, que es la más elevada y espiritual de las artes.
-La personalidad del artista (...) llega por fin como a evaporarse fuera de la existencia, a impersonalizarse, por decirlo así.
-... aquella antigua balada inglesa, Turpin Hero, que comienza en primera y acaba en tercera persona.
-La forma narrativa ya no es puramente personal. La personalidad del artista se diluye en la narración misma.
-El artista, como el Dios de la creación, permanece dentro, o detrás, o más allá, o por encima de su obra, trasfundido, evaporado de la existencia... indiferente... entretenido en arreglarse las uñas.
- Sacerdote de la eterna imaginación, capaz de transmutar el pan cotidiano de la experiencia en materia radiante de vida imeperecedera.
-(...) pensamientos borrosos de Swedenborg acerca de la semejanza de los pájaros y de las cosas de la inteligencia (...) porque, a diferencia del hombre, permanecen dentro del orden de su vida sin haberlo pervertido por la razón.
-Thoth, el dios de los escritores, que escribe con su caña sobre una tablilla y lleva sobre su fino cráneo de ibis los cuernos de la luna nueva.
-Sus ojos eran melancólicos como los de un mono.
-(...) se soltó un pedito breve.
-La reproducción es el principio de la muerte.
-Y recordó una frase curiosa de Cornelio a Lápide, según la cual los piojos procedían del sudor del hombre y no habían sido criados por Dios en el día sexto al mismo tiempo que los otros animales.
-He tratado de amar a Dios. Y parece que por lo  visto he fracasado.
-Stephen se puso a enumerar pródigamente las diferentes ocupaciones de su padre:
-Estudiante de medicina, remero, tenor, actor aficionado, político de estruendo, pequeño terrateniente, pequeño rentista, bebedor, buena persona, especialista en chistes y anécdotas, secretario de no sé quién, no sé qué cosa en una destilería, colector de impuestos, quebrado, y al presente ensalzador de todo su propio pasado.
-¡Que no haya Dios para Irlanda!¡Es ya mucho Dios el que hemos tenido en Irlanda!¡Afuera con él! 
-Pascal (...) no podía tolerar que su madre le besara de miedo al contacto del sexo de ella.
-Pascal era un cerdo -dijo Cranly.
-Creo que San Luis Gonzaga era de la misma opinión.
-Pues era otro cerdo -afirmó Cranly.
- La Iglesia le llama Santo.
-Me importa un piñonero comino de lo que le llamen -dijo lisa y llanamente Cranly-. Para mí es un cerdo.
Stephen, preparando cuidadosamente cada palabra antes de ser proferida, dijo:
-También parece que Jesús trató a su madre en público con escasa cortesía (...)
-¿No se te ha ocurrido pensar que Jesús no era lo que pretendía ser? -preguntó Cranly (...)
-Quiero decir -dijo con tono más decidido Cranly-, si se te ha ocurrido alguna vez pensar que fuese conscientemente hipócrita, que fuese lo que los judíos de aquel tiempo llamaban un sepulcro blanqueado. O, más claramente aún: que fuese un sinvergüenza.
                                         ~
-Y que los muertos se casen con los muertos.
                                         ***
Golden hair, de James Joyce, interpretado por Syd Barret, gui
tarrista y cantante de Pink Floyd, demente:
     
http://www.google.com.co/url?sa=t&rct=j&q=syd%20barret%20gplden%20hair&source=web&cd=4&ved=0CEAQtwIwAw&url=http%3A%2F%2Fwww.youtube.com%2Fwatch%3Fv%3De9NQg9Lhygo&ei=T3wQT7n3FYnZtwfLwoiBBA&usg=AFQjCNHV7g6DUvxz8IjrdB0SjDjNRC0XVA&sig2=gk6tHYlwzaCGajrtMGccOg&cad=rja

NOTAS:

(1) Borges; Obras Completas, vol IV, pág. 305, Emecé, Buenos Aires, 2007.
(2) Ib; p. 535.
(3) Ib.
(4) Borges, Invocación a Joyce.
(5) Ítalo Svevo, citado por Mariluz Martínez, revista El malpensante, 125.
(6) Borges, O.C.
(7) Padres de la de la Compañía de Jesús: "Grandes hombres de la Orden que le estaban mirando silenciosamente al pasar: San Ignacio de Loyola, con un libro abierto y señalando hacia el lema escrito en él: 'Ad majorem Dei Gloriam'; San Francisco Javier, señalándose el pecho; Lorenzo Ricci, con un bonete en la cabeza como los prefectos de las divisiones; los tres patronos de la santa juventud: San Estanislao de Kostka, San Luis Gozaga y el beato Juan Berchmans." (Retrato del artista adolescente, La Oveja Negra, Bogotá, sine die): Nota de Leo Castillo.
(8) "El alma es un estanque lleno de agua: sus opiniones son la luz que ilumina este estanque. Cuando el agua está agitada diríase que la luz lo está también, y, sin embargo, no es así. Lo mismo sucede con el hombre: cuando está agitado, no por ello las virtudes se trastornan y confunden, sino tan sólo su espíritu. Basta que se calme para que todo vuelva a su reposo normal." (In Epicteto, Séneca, Marco Aurelio, pág. 41, www.editorial-na.com): N. de L. C.
(9) Retrato del artista adolscente, traducción de Dámaso Alonso; Oveja Negra y RBA, Bogotá, 1982.